Muchas veces esperamos a que algo duela para acudir al dentista.
Pero algunos problemas empiezan sin dolor y pueden avanzar durante meses o incluso años sin que los notes.
Una revisión permite detectar pequeños problemas antes de que se conviertan en problemas mayores.
No hace falta esperar a que algo duela para cuidar tu boca.
Prevenir también es tratar.
